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Por: Jenniffer Rueda Martínez

Soy orgullosamente feminista, pero no de lo que muchos mal interpretan el termino pensando que solo se trata de una ridícula competencia, o que las mujeres le declararon la guerra a los hombres, o que nos comparamos, o que los odiamos, no, es todo lo contrario, todavía hoy en día existe mucha ignorancia alrededor de este tema, el feminismo es el despertar de la mujer, es su renacer, es la valentía y el impulso proveniente de los ovarios que nos animó a decir disculpen pero creo que se les está olvidando que aquí estamos, aquí nos quedamos y  desde aquí vamos a aportar para enriquecer a la humanidad, el reconocerse como ser humano amado y valioso, dotado de infinitas cualidades, virtudes, capacidades y fortalezas que siempre las ha poseído pero que por causas externas las obligaban y sometían a tenerlas dormidas, es el descubrir que si tenemos una voz, un voto y un derecho que por mucho tiempo estuvo silenciado, es una manifestación de protesta en contra de las diferencias y las injusticias, es la oportunidad de mostrar que además de ser orgullosamente bellas, emocionales y sensibles, tenemos un enorme potencial con ganas de explotar para la contribuir a las necesidades del mundo, es gritar que existimos y también podemos aportar y trabajar en equipo junto a hombres maravillosos que quieran entender cómo es que funciona esto, quienes también se verían beneficiados porque descansarían de tantas exigencias que tienen para siempre andar demostrando que son “hombres, meros, meros machos”, no se trata de quitarle el puesto a nadie, ni de ver quien si tiene una cosa o quien no tiene otra, o de medir fortalezas físicas o mentales, es que injustamente lo que a nuestro genero opuesto se le ha dado de manera natural a nosotras nos ha tocado guerrearlo con garras y dientes, es defender esas ganas y capacidad de poder desempeñar los roles que libremente podamos elegir y no los que nos quieran imponer, es de una vez por todas destruir la absurda idea de ser vistas como objeto sexual al cual se le puede hablar, tocar y usar como les da la gana, incluso hasta matarnos, hechos que quedan registrados e ignorados en olvidadas y frías cifras y porcentajes, es que podamos ser libres y autónomas de decidir cómo queremos vivir la vida sin ser esclavas de pensamientos arcaicos, paradigmas arraigados, sociales y culturales que creen que solo vinimos al mundo a hacer una sola cosa y en función de otras personas y no buscando nuestra propia felicidad.

Sin lugar a dudas hemos avanzado, porque si ojeamos la historia es de no creer, produce vergüenza, tristeza y decepción todo lo que se ha permitido en nuestra contra gracias al patriarcado, es como si fuéramos un tipo de especie humana disminuido a menos cero, PERO nos falta un camino de obstáculos largo por superar, por ejemplo, cuando va existir igualdad de salarios en un mismo cargo desempeñados ya sea por una mujer o un hombre, cuando en una entrevista de trabajo le van a empezar a preguntar a los hombres que tienen hijos ¿si queda seleccionado en el cargo, quien va cuidar a sus niños?, cuando la publicidad de productos de aseo del hogar va a  estar protagonizada por hombres hacendosos que están bien peinados y bien vestidos con su delantal bien puesto en la cocina y con el trapero en la mano, los niños tirados en el piso jugando y recibe a su esposa que llega del trabajo con una amplia sonrisa?, todavía no entiendo porque mi diploma dice que “se me otorga el título de Psicólogo” si yo soy psicóloga, porque en la expresión del lenguaje la forma correcta es generalizar en masculino y desde ahí se debe deducir que estamos incluidas nosotras, cuando vamos a poder transitar tranquilas por las calles sin ser acosadas por tu morbo enfermo independientemente de cómo vayamos libremente vestidas o desvestidas, cuando nos van a dejar de abusar, golpear, insultar, violar y matar. Cuando nos vamos a poder sentar a tomar un trago en la barra de un bar sin que pienses que estoy buscando un macho que me calme la necesidad sexual.

Te voy a compartir tres anécdotas que he experimentado: la primera a lo largo de mi vida sin excepción alguna no he podido salir en un plan de chicas y que el momento transcurra con tranquilidad compartiendo con mis amigas sin que seamos perturbadas por un mesero que nos sorprende con una ronda de una bebida alcohólica y nos informe que la mesa tal nos invita, y volteas a ver y están ahí como lobos salivando a espera que las ovejas le den luz verde para descuartizarlas, y si los rechazas inmediatamente se ríen entre ellos y como tienen que justificar su perdida dicen de forma despectiva “a estas les gusta es hacer arepa”. Segunda anécdota, un día fui sola a almorzar a una plaza de un centro comercial, llegue hice mi pedido y el hombre que tomaba el pedido no dejaba de mirarme como diciéndome “aja y donde esta tu acompañante”, toca decir, ya señor solo voy a pedir eso, me siento a esperar mi orden, llega mi turno, me levanto a buscar mi pedido, tomo mi super bandeja me dirijo hacia mi mesa y me dispongo a comer, pero hay algo que no me deja tranquila porque siento como una presión encima mío, levanto la cabeza y todas las personas de mi alrededor están mirándome, sorprendidos que en una plaza de comida llena donde todos van acompañados haya una mujer almorzando sola, yo solo los miro y regreso a lo mío, la comida es demasiado rica para dejar de disfrutarla por los demás. Tercera anécdota, otro día se me antojo ir a cine sola, fui, compré mi entrada y desde ahí empieza el cuestionamiento, ¿una sola boleta?, a lo que le respondo sí, me la entrega como desconfiada, me dirijo a la entrada del cine, con mi bandeja de palomitas y la persona que me recibe me pregunta ¿va a entrar usted sola?, y otra vez yo, miro hacia un lado, miro hacia el otro, no veo a nadie y respondo al parecer si porque no me acompaña nadie.

Estamos tan atrasados, hoy quiero informarte algo, las mujeres podemos salir solas, no necesitamos tener un hombre al lado que nos complete, ya nosotras venimos bien hechas y equipadas, disfrutamos todos tipo de planes y algunas veces podemos querer hacerlos acompañadas por quien sea, llámese pareja si la hay, amigas, amigos, compañeras y compañeros de trabajo, hijos, pero otros podemos quererlos solo para nosotras, querido dinosaurio por favor permítete evolucionar.

Hoy quiero conmemorar desde Eva, la Santísima Virgen María y todas las guerreras de la Biblia, hasta las que hemos llegado hasta aquí y las que vienen detrás, a las trabajadoras de la fábrica de textil de New York y la huelga que se atrevieron a realizar para protestar las injusticias a las que eran sometidas en 1908, aplaudo la hazaña de Kathrine Switzer la primera mujer que se atrevió a correr una maratón que solo estaba reservada para hombres en 1966, a las mujeres que lograron nuestro derecho al voto, a Frida Kahlo, a todas las que a través de la historia han actuado con rebeldía y levantado sus brazos y su voz , a Kamala Harris la vicepresidenta de los Estados Unidos y a Diana Trujillo la Colombiana Ingeniera de la NASA por ayudarnos a inspirar la vida de nuestras hijas y demostrar que si se puede tener buenos modelos a seguir, amas de casa, madres solteras, esposas, lideres, profesionales, trabajadoras, desempleadas, estudiantes, independientes, deportistas, artistas, escritoras, filosofas, monjas, modelos y reinas de belleza, a las de prótesis y sillas de rueda, a mis ancestras, a mis amigas, a mi madre, a mi hermana, a mi hija, absolutamente a todas, infinitas gracias por echar raíces que nos llevan a florecer en todo el universo sin límites, feliz día, feliz vida.

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor. Jenniffer Rueda Martínez, Psicóloga