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Por: Jaime Colpas Gutiérrez, cronista e historiador, exfuncionario de planeación Distrital y profesor pensionado de Uniatlántico.

Así luce la Noria con sus luces multicolores, un día después de haber sido dada a la ciudad por el alcalde Char, domingo 14 de diciembre.
Esta se aprecia de manera espectacular desde el malecón del río.
Pero desde el noroccidente de la urbe, el derecho colectivo de apreciar el nuevo símbolo de la remoderna Quilla está como el gallo tuerto o el pirata Morgan, totalmente tapada. Solo una parte de ésta se ve sobre la azotea del edificio Mix empresarial de la vía 40, por su 65 metros de altura.
Lástima que el urbanismo depredador del uso múltiple, permitido por el estatuto urbanístico y los planes de ordenamiento territoriales que se han aprobado desde la administración del exalcalde Bernardo Hoyos en adelante, 1994; hayan alterado el derecho de los ciudadanos de visualizar estéticamente el entorno riberano del Magdalena.
Las ciudades norteamericanas, europeas y asiáticas se han construido con el derecho colectivo de apreciar los símbolos y entornos emblemáticos por todo los ciudadanos con un control urbanistico que limitan las alturas que tapan o obstaculizan la estética visual del centro histórico y entornos naturales.
En algunos países de América Latina el urbanismo depredador y la explotación excesivo del suelo generan este fenómeno de dar la espalda visual al río.
Un fenómeno similar al que observó Le Corbusier en 1929 en Buenos Aires cuando esta metrópolis le dió la espalda de manera visual al malecón del río de la Plata.
Un fenómeno que se irá incrementado por la construcción de las dos imponentes torres de “Vive la Sierra”, detrás del centro de ferias Puerta de Oro, y los nuevos proyectos de edificios de la constructora Bolivar y otras empresas que se edifican en las tierras riveranas desde la 72 hasta 69, que taparan la visual a esta zona del río y que pronto en los años venideros generará un congestión vehicular por los miles de residentes que habitarán cerca al Malecón.
Definitivamente estos nuevos proyectos urbanos nos darán como resultado una urbe como señala el profesor pensionado de Uniatlántico Hernando Jiménez Xiques, edificada de manera: “Añuñía”.

