Por: Alfredo Felipe Martínez Agamez

Es impresionante saber y encontrar que, en la capital, de Colombia, que se encuentra a más de 2600 metros sobre el nivel del mar, lejos de Cuba, Puerto Rico, Barranquilla, y hasta de Cali denominada por muchos la capital mundial de la salsa quien se apoderó y adaptó como propia; existan lugares donde verdaderamente actúan como una caja fuerte, resguardando todos los ingredientes y géneros musicales inmersos en el contexto de salsa.

Unos amigos de esos que se hacen llamar melómanos y salseros al 100%, me invitaron a conocer, pero más que conocer, es vivir el momento como si estuvieras recorriendo los lugares emblemáticos de esa época dorada de la salsa. Dos lugares que para mí son los custodios de la salsa en Bogotá, donde se encuentra desde las camisetas, instrumentos, sonidos, discografías, y un ambiente lleno de sabrosura pura, donde se respira guaguancó, mambo, chachacha, bolero, son, plena, en fin, son dos lugares que invitan al disfrute de un rato que se convierte en una maquina del tiempo, bien organizada y estructurada, llena de elegancia y confortabilidad.

En Mulata y Audiófilos, me sentí como en los años 70, en el máximo esplendor de los distintos géneros musicales que están inmersos en el maravilloso mundo de la salsa. Cabe anotar, que la atención es de mucha calidad y amabilidad, son lugares acogedores y acondicionados para que se pueda disfrutar de las melodías, un café, una cerveza, y llevar lo que se prefiera para acondicionar el bunker personal.

Debo reconocer, que yo soy fiel a mis raíces caribes, y soy fiel a lo que desde niño escuché, mis ritmos afroantillanos, que yo solo acepto en mis oídos, lo que tenga bongo, congas, tambores; de los ritmos afroantillanos todos y de mi querida Colombia, lo que este lleno de ancestralidad, como la cumbia, el bullerengue, el chande, y todo lo que huela y sepa afrodescendientes. Por eso me identifico con el concepto presentado por esos dos lugares en la fría Bogotá, Mulata y Audiófilos son dignos custodios de los ritmos afroantillanos.