Telatiroplena.com, periodismo serio, social y humano

Por: Arquitecto Alvaro Del Castillo Cabrales. Vigía del Patrimonio Cultural

Colombia no enfrenta hoy una simple suma de hechos aislados contra su patrimonio: enfrenta una crisis estructural de gobernanza, pedagogía y responsabilidad institucional frente a los Bienes de Interés Cultural (BIC) del orden nacional y territorial. Lo más preocupante no es únicamente el daño material, sino la evidencia reiterada de desconocimiento, o desdén, por los protocolos, la historia y el valor simbólico de estos bienes.

El caso del Capitolio Nacional en Bogotá resulta paradigmático. Declarado Monumento Nacional mediante el Decreto 1584 de 1975, diseñado por el arquitecto danés Thomas Reed y construido durante 78 años, este edificio no solo representa una obra cumbre del neoclasicismo colombiano, sino el corazón mismo de la democracia. Allí se han gestado hitos como el voto femenino en 1954 y la Asamblea Constituyente de 1991.

El Capitolio Nacional habría sido intervenido sin autorización.

Fuente; https://hoydiariodelmagdalena.com.co/1279806/el-capitolio-nacional-habria-sido-intervenido-sin-autorizacion/

Sin embargo, hoy este símbolo republicano es objeto de investigación por parte del Ministerio de las Culturas de Colombia debido a una presunta intervención no autorizada: la instalación de una estructura que habría implicado la alteración de elementos originales en piedra. Este hecho no es menor. Intervenir un BIC sin autorización no solo vulnera la norma; rompe la cadena de transmisión histórica y compromete su autenticidad.

Controversia en Sopetrán por Demolición de la Casa de la Cultura.

Fuente: https://telemedellin.tv/sopetran-polemica-por-demolicion-de-patrimonio/

El segundo caso, en Sopetrán, expone un problema aún más delicado: la toma de decisiones sin idoneidad técnica ni respeto por el orden jurídico. La demolición de la antigua Casa de la Cultura, inmueble con valores suficientes para su declaratoria como BIC, se realizó en medio de controversias, incluso con una orden judicial que suspendía dicha acción. La investigación abierta por la Procuraduría General de la Nación pone en evidencia un vacío crítico: ¿quién decide sobre el patrimonio y con qué criterios?

Antiguo Hospital San Juan de Dios. / Oscar Mejía.

Sociedad Colombiana de Arquitectos advierte grave estado del Hospital San Juan de Dios.

Fuente: https://seguimiento.co/la-samaria/sociedad-colombiana-de-arquitectos-advierte-grave-estado-del-hospital-san-juan-de-dios

El tercer caso, en Santa Marta, en el antiguo Hospital San Juan de Dios, revela una práctica recurrente: intervenciones arbitrarias sin licencias ni supervisión. La presunta demolición de muros, remoción de elementos y tala de árboles en un entorno patrimonial no solo afecta la materialidad del bien, sino su contexto cultural, paisajístico y simbólico.

Finalmente, el caso de la alteración del Parque Bolívar en Cartagena de Indias: Las recientes denuncias del arquitecto Fidias Álvarez confirma que la problemática no distingue jerarquías ni contextos. El Parque Bolívar, emplazado sobre la histórica Plaza Mayor y con origen en 1892, posee una categoría de intervención de “Restauración Monumental”, lo que implica el más alto nivel de rigor técnico, documental y normativo.

No es menor recordar que cualquier acción sobre este espacio ha requerido, como corresponde, la formulación de proyectos de restauración exhaustivos (como los presentados en 2000 y 2024), con 47 planchas arquitectónicas y aval expreso de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de las Culturas de Colombia. Dichas aprobaciones no son un simple trámite; constituyen un compromiso institucional de conservación bajo condiciones específicas y verificables.

“Puertas Testimoniales”, antes “Puertas Testimoniales” Intervenidas. Fotografía: Arquitecto Fidias Álvarez. Mayo 2026.

Sin embargo, en abierta contradicción con estos lineamientos, se han realizado intervenciones arbitrarias: la pintura inconsulta de las llamadas “Puertas Testimoniales”, la alteración del tratamiento paisajístico mediante la introducción de matorrales y senderos pétreos que distorsionan la lectura espacial original, y, aún más grave, la intención de sustituir elementos históricos como las fuentes de 1892 por versiones contemporáneas en mármol.

Intervención arbitraria en mármol de la Fuente, Parque Bolívar – Aplicación de revestimiento. Mayo 2026..

Estas acciones no solo desconocen los criterios técnicos de restauración, basados en la autenticidad, la reversibilidad y el respeto por los valores originales, sino que constituyen una posible infracción al régimen de protección de los BIC. Modificar un bien de esta naturaleza sin autorización no es una “mejora”, es una alteración indebida del patrimonio colectivo.

La reacción ciudadana, ampliamente negativa, no es casual. Es la manifestación de una conciencia patrimonial que, paradójicamente, parece estar más presente en la sociedad que en algunas instancias encargadas de la administración de estos bienes.

Estos cuatro casos, distantes geográficamente, pero idénticos en su trasfondo, evidencian fallas profundas:

  • Ausencia de pedagogía patrimonial: La ciudadanía, funcionarios y hasta custodios directos desconocen qué significa conservar un BIC.
  • Debilidad institucional: Las entidades responsables actúan tarde o de forma reactiva, no preventiva.
  • Falta de idoneidad técnica: Decisiones sobre patrimonio son tomadas sin el debido respaldo profesional.
  • Desconocimiento normativo: Existen guías, manuales y protocolos, pero no se aplican o ni siquiera se conocen.

El patrimonio no se protege únicamente con declaratorias. Se protege con conocimiento, respeto y gestión rigurosa. Cada intervención indebida es una pérdida irreversible, no solo de materia, sino de memoria.

Hoy, más que nunca, Colombia necesita una política nacional de pedagogía patrimonial que trascienda lo institucional y llegue a la sociedad. Necesita fortalecer los mecanismos de control, pero también dignificar el rol del Arquitecto restaurador, del Historiador y los Vigías del Patrimonio Cultural como actores clave en la toma de decisiones.