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Por: GASPAR HERNÁNDEZ CAAMAÑO.

“Y Gustavo Petro es un experto en cultivar y avivar esas emociones: los odios, los resentimientos, las envidias“. Mauricio García Villegas, El Colombiano 23/5/26. ___
Sali bien temprano a lanzar alpiste y migajas de pan duro y viejo, para su vuelo, a PALOMA; no por ser “azul de metileno”, ni mucho menos “alvarista”. No. Solo por la simpatía liberal, del pensar y sentir, que me despierta la preparación académica y la valentía aristotélica de J. D. Oviedo, en sus aspiraciones políticas nacionales. Además, esa mañana de domingo de mayo recordé que, en bachillerato, leí la novela “La otra raya del tigre” de Pedro Gómez Valderrama, que evidencia la importancia fluvial de Barranquilla para el ingreso cultural de Colombia a la modernidad, desde entonces quedé curado de rayar felinos. Solo las pumas por su negra piel me atraen por su elegancia al andar.
La denominada izquierda en Colombia, como en otras latitudes latinoamericanas y del mundo contemporáneo, es también proclive a las dictaduras. Ejemplos como Cuba, China, Nicaragua, Rusia, Brasil, Venezuela y otras naciones, son vitrinas actuales de tal ejercicio del Poder Político, por lo que inhiben la práctica de la democracia constitucional en gobiernos de personalidades eclipsadas y propensas a no construir consensos racionales. Es decir, la negación de la política como acuerdo.
En esas divagaciones andaba, a la media-noche de aquel último domingo de ese largo mes de mayo. Y decidí, olvidándome de las “puyas” insinuadas por parientes selváticos a mi inocente coqueteo de alpiste a la formula del palomar, leer el libro que dormía al costado de la almohada, aún vestido de celofán: “La Constitución Soy yo, cuando la norma es el arma que desmantela la democracia. una advertencia histórica“(Crítica), del constitucionalista J. Mauricio Gaona, que acaba de salir al mercado.
J. Mauricio Gaona es uno de los hijos del Magistrado inmolado en el incendio del Palacio de Justicia, en noviembre de 1986, Manuel Gaona Cruz, cuyos libros sobre constitucionalismo siempre me atrajeron. Es abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia. Además, ha estudiado en las Universidades de McGill, Harvard Law Scholl, Sorbona París II y California. Es un invitado frecuente a exponer ideas en medios de comunicación. El libro fue lanzado en el diario El Colombiano, de Medellin, el pasado 27 de mayo.
El libro “La Constitución Soy yo“, tiene 230 páginas. Y está dividido en tres (3) capítulos, con los siguientes títulos:
1) Separacion de poderes,
2) Supremacia constitucional y
3) Disenso constitucional.
Así mismo, contiene una introducción con cuatro (4) apartes:
1) Mutación democrática,
2) Metamorfosis institucional,
3) Democratic Blending y
4) Metástasis de la libertad por voluntad.
Intentaré seleccionar algunas de las propias explicaciones del autor sobre el contenido de “ La Constitución Soy yo”, libro que al iniciar la lectura me recordó los primeros estudios jurídicos, tocó conocer la obra de Ferdinand La Salle titulada “Qué es una constitución“. Una descripción de que la Constitución no es un papel, sino el diseño de la social-democracia, que aún el mundo global no ha podido construir y menos respetar.
Entonces, doy la palabra al autor de “La Constitución Soy yo“, para que brevemente nos indique su contenido, así:
1ra. “El acervo doctrinal de esta obra es inequívoco: el aspirante a dictador en el siglo XXI no utiliza las armas para acceder al poder, utiliza el populismo; no utiliza la represión para someter el poder, utiliza el autoritarismo; no utiliza la violencia para perpetuar en el poder, deja que otros la utilicen; no utiliza su autoridad para imponer su voluntad, utiliza la Constitución”.
2da. “El orden constitucional se estructura sobre tres pilares sin los cuales no hay democracia: la separación de poderes, la supremacía de la Constitución y el disenso constitucional”. En recientes días presenciamos como, desde el Palacio de los Presidentes, se desconocían los resultados de unas elecciones y se anunciaba que “Aureliano”, el último de los Buendia asumía como Jefe de Campaña de uno de sus pupilos.
3ra. “Bajo la narrativa del “mandato popular” o la “necesidad histórica”, el aspirante a dictador convence a las mayorías de que, para salvar la democracia, es imperativo suspender sus controles. la constitución deja de ser el valladar inquebrantable del poder para convertirse en la causa legítima de su propia aniquilación.(…) utilizando el texto constitucional no como guía de navegación, sino como la mortaja del sistema de pesos y contrapesos”. Y
4ta. “El dictador latinoamericano del siglo XXI no quema la Constitución; la utiliza como un arma de precisión para silenciar a la prensa, anular a la oposición y capturar las cortes. La democracia, en manos del populismo y el autoritarismo, es obligada a firmar su propia sentencia de muerte con la pluma de la legalidad. este libro examina el camino, la evidencia histórica y los riesgos que países como Colombia actualmente enfrentan”.
Una advertencia de un académico para leer y aprender. ¡Estamos advertidos!
La próxima: Vidas paralelas (2). Mujeres: madres, esposas e hijas en vida y obra del nene y de gabo.

