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Por: Raúl Donado Osío
Empecemos por entender que el modo aéreo tiene un target muy limitado pues, de todos los medios de transporte, es el más costoso y el que tiene limitaciones en cuanto a peso y medida de la carga. Partiendo de la base del costo de transporte, los usuarios escogen el aéreo cuando sus productos son muy perecederos (flores, frutas, pescado fresco, congelados, pruebas biológicas, vacunas con temperatura controlada, etc) o cuando el producto solo sirve si el destinatario lo recibe de manera inmediata (Courier, periódicos, revistas, documentos empresariales o financieros, etc) o cuando la carga es muy delicada o costosa y el usuario prefiere pagar altos fletes pero disminuir el riesgo de robo, daño o pérdida en el camino (Equipos de alta tecnología, carros de alta gama, obras de arte, metales preciosos, joyas, dinero en efectivo, etc)
Ubicándonos en nuestro aeropuerto vemos con preocupación que el Atlántico no cuenta con un producto perecedero de alta demanda como si cuentan Bogotá y Medellín con sus flores, por lo que no es atractivo para ninguna aerolínea pensar en establecer una operación regular desde el Cortissoz. De hecho vemos que, en la actualidad solo contamos con dos operadores de carga; Aerosucre con un vuelo diario de 15 toneladas de entrada y de salida en la ruta BOG-BAQ-BOG transportando en ambos sentidos courriers, revistas, frutas y verduras y una que otra carga valiosa como carros o maquinarias; y Avianca Tampa con dos vuelos semanales en la ruta MIA-BAQ-BOG transportando un promedio de 20 toneladas de importación. Este movimiento actual de carga convierte a las nuevas bodegas del aeropuerto en elefantes blancos y en una infraestructura ociosa que difícilmente se va a utilizar si no elaboramos entre todos unas estrategias para generar carga aérea “inbound & outbound” en el Ernesto Cortissoz.
Al igual que en el tema de los pasajeros, no podemos achacar la responsabilidad ni la obligación de aumentar el tráfico de carga y atraer nuevas aerolíneas cargueras solo al concesionario ya que, las terminales de carga per se y aunque estén equipadas de la mejor tecnología con cuartos fríos, balanzas de precisión, circuito cerrado de cámaras de seguridad, equipos de soporte en tierra, etc, no son las que van a convencer al usuario o a las aerolíneas a que muevan sus productos y sus aviones por nuestro aeropuerto.
El transporte aéreo de carga hay que entenderlo como “la última y la más costosa de las opciones” por eso los usuarios solo la consideran cuando sus productos así se lo exigen o cuando los otros modos de transporte no operan o prestan un servicio deficiente o irregular al destino que ellos requieren llegar.
Como podemos deducir, no es nada fácil lograr el objetivo de atraer cargueras al Cortissoz y es por esto que debemos pensar en estrategias que nos permitan generar carga perecedera o urgente y en encontrar un nicho de mercado a donde transportarlas que, a nuestro entender debería ser Centroamericana y el Caribe con sus Islas.
Afortunadamente en éste momento existen tres iniciativas que, de llevarse a cabo y consolidarse, podrían ser el primer paso para pensar para el Cortissoz en una operación regular exclusivamente carguera con al menos cuatro aviones medianos (Tipo Jet Boeing 737 con capacidad de 16 toneladas) operando cada uno dos frecuencias diarias entre Barranquilla y cada una de estos destinos trasportando alimentos (frutas, verduras, tubérculos, carne, huevos, pollos, etc) originarios de nuestra región y adecuadamente recogidos, acopiados y preparados para transportarlos y venderlos en esos mercados a precios competitivos y con buena calidad.
Los tres proyectos que se vienen ejecutando son: (I) EL CAMPO A TODA MARCHA un programa desarrollado por la actual gobernadora del Atlántico dentro de una estrategia de reactivación económica y que busca incentivar a los campesinos a sembrar más de dos mil hectáreas de tierra fértil apoyándolos con la entrega de semillas y de esquejes y muy encaminado en principio a lograr cultivos de mango, ciruelas, guayabas, melón, papaya, ahuyama, frijol y maíz; (II) BARRANQUILLA, HUB LOGISTICO DEL DIAMANTE CARIBE Y DE LOS SANTANDERES, un proyecto de investigación aplicada propuesto por FINDETER y encaminado a censar y conocer la oferta de productos agrícolas y alimentos en general que presentan todos estos departamentos para consolidarlos en Barranquilla y comercializarlos a nivel nacional e internacional; y (III) JUNTOS POR EL CAMPO anunciado recientemente por el ministro de Agricultura, Rodolfo Zea, como el plan de reactivación económica para ese sector con el cual el ministerio espera llegar con apoyos directos a los productores en las regiones afectadas por Covid-19, y tendrá recursos por COP$70.000 millones. También mencionemos la estrategia integral que Gustavo Sol, Gerente General de MONÓMEROS anunció para acompañar e impulsar el crecimiento sostenible de los grandes, medianos y pequeños productores del campo.
Para el logro de esto, hay que generar una logística transversal que involucre a muchos actores y entidades gubernamentales. Se requiere del apoyo y del aval de los Ministerios de Comercio Exterior y de Agricultura, de Finagro, un Banco Agrario, SENA y ProColombia que trabajen de manera coordinada y articulada con ProBarranquilla, las Cámaras de Comercio, Findeter, Fedegan, SAC y los gobernantes regionales (gobernadores y alcaldes)
Afortunadamente, en la última década, el Gobierno ha mejorado la conectividad terrestre gracias a la construcción de muchas carreteras lo que nos permitiría contar con la logística de recolección y acopio. Sin embargo se requiere, y la ANI ya debe empezar a pensar en APP para la construcción y modernización, de una red férrea con trenes de carga y pasajeros que, gracias a fletes más económicos, hagan más rentables nuestros productos y seamos más competitivos en mercados internacionales.
Este programa, que debe liderar el Atlántico, tiene que contar con la participación de todos los departamentos de la Costa, de los dos Santanderes y del Urabá Antioqueño logrando una gran cobertura que nos permita censar qué productos genera cada región y poder ofrecer una gran variedad de alimentos para la Cuenca del Caribe
La idea es desarrollar un modelo de logística integral que incluya capacitación, ayuda y garantía de compra a los agricultores, pescadores y ganaderos, recogida y transporte seguro, ágil, económico y confiable desde su origen hasta los centros de acopio, almacenamiento a temperaturas controladas, inventario, estandarización de empaques y embalaje para su transporte por vía aérea, agenciamiento aduanero y, por último, desplazamiento al aeropuerto para su cargue y transporte por vía área a su destino final.
Paralelamente ProColombia junto con la Cámara de Comercio Centroamericana y del Caribe deben iniciar un estudio de mercado para establecer que productos agrícolas y en general alimentos demandan los países e Islas de la Cuenca del Caribe, cuantas toneladas consumen al mes, quienes son sus actuales proveedores, quienes los comercializan y cuáles son los precios. Una vez se cuente con esa información y se pueda establecer la estructura de costos de toda la logística desde el sitio de recogida hasta el destino final se podrán hacer ajustes para lograr que los productos colombianos tengan precios competitivos en el exterior
Otro factor que convierte al modo aéreo en el más costoso es que la carga, a diferencia del pasajero, es unidireccional por lo que se requiere de un doble esfuerzo comercial para tratar de conseguir carga de compensación al retornar los aviones a Barranquilla (In-Bound). Desafortunadamente estas Islas no ofrecen muchas alternativas que demanden un tráfico interesante de carga aérea, pero muchas de ellas son colonias europeas en las que operan aerolíneas de pasajeros procedentes de Inglaterra, Holanda, Francia y España con aviones muy grandes que cuentan con capacidad para transportar carga en sus bodegas inferiores (barrigas o bellies) y con las que se podría pensar en hacer acuerdos interlineales para que ellas ofrezcan venta de carga desde Europa hacia la Costa Atlántica de Colombia con transbordo en sus islas de destino. Si esto se logra y podemos conseguir algo de carga de compensación, podríamos reducir los fletes out-bound y ayudar a que nuestros productos sean competitivos en los mercados del Caribe.
De nada van a servir los esfuerzos que se hagan para lograr tener una excelente y muy moderna zona de carga en el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz si no contamos con una infraestructura de soporte (aeropolis) en su entorno o sea con zona franca aeroportuaria, almacenes de depósitos, cuartos fríos, puerto de contenedores y una adecuada conectividad con los terminales de los otros modos de transporte. (Así los soledeños tendrán la posibilidad de emprender o de participar en nuevas alternativas de negocios)
Puede sonar utópico este proyecto pero se puede realizar si se cuenta con la voluntad de los gobernantes y con un liderazgo efectivo y dedicado cien por ciento y exclusivamente a desarrollar el plan, a contactar a cada uno de los actores y a establecer un cronograma de trabajo con cumplimiento de metas.
Factores como la informalidad actual en el comercio y distribución de productos del campo, los altos niveles de pobreza y poca educación y escolaridad de los campesinos, sumados a problemas como la corrupción, la inseguridad y la falta de cultura ciudadana, amenazan con el éxito de este proyecto y obligan al líder a acompañar su gestión de campañas adicionales que incluyen a las secretarías de educación, al SENA y a la Policía en esta gran convocatoria para llevar a feliz término un programa que se convertiría en el gran generador de empleos para las áreas rurales de la Costa, Santanderes y el Urabá de Antioquia.
El día que nosotros podamos presentar un PLAN DE NEGOCIOS que incluya la necesidad de transporte aéreo de carga entre Barranquilla y toda Centroamérica y la Cuenca del Caribe con ocho o diez frecuencias diarias y con cuatro o cinco aeronaves cargueras, ese día con seguridad, vamos a poder convencer a una aerolínea que establezca un HUB DE CARGA en el Cortissoz y, aún más atractivo, convencer a inversionistas costeños colombianos que fundemos una aerolínea carguera para operar estas rutas.
Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor.

