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Por: Fabio Monroy Martínez.

Ante el cierre inminente de la Clínica del Prado de Barranquilla, los trabajadores de ese centro asistencial reclaman el pago de sus salarios atrasados, desde el mes de noviembre de 2021, más sus prestaciones sociales e indemnizaciones, sin que hasta la fecha las directivas de la clínica se hayan pronunciado al respecto y mucho menos las autoridades estatales, Ministerio de Salud, Ministerio de la Protección Social, Superintendencia de Salud, entidades estas que brillan por su ausencia.

A las afueras de la Clínica del Prado, de Barranquilla, ubicada en un punto estratégico, bastante central, se han manifestado los trabajadores para hacer pública sus justas reclamaciones, en vista de la nula atención recibida en el mismo centro asistencial y por los oídos sordos de las autoridades del sector salud en Colombia, lo que ya se ha vuelto lo más repetitivo a lo largo y ancho del país, en vista de los cierres intempestivos de hospitales, clínicas y EPS quedando miles de familias de trabajadores de la salud en la inopia.

Manifiestan los trabajadores de la clínica que, desde el 1o de abril del 2019, PROMOSALUD IPS tomó en arriendo la Clínica El Prado de la ciudad de Barranquilla, y el personal de la salud fue subcontratado a través de SINTRABALBOA, representada por Eusebio Mendoza Hernández, gerente y Bernardo Bustamante abogado.

Las enfermeras Natalia Cervantes, Lisseth Mercado, Yasmin Reales y Lucelis Jiménez Vásquez; el auxiliar clínico (camillero) Mauricio Carrillo, los demás profesionales de la salud, como médicos, nutricionistas, servicios generales, admisiones, guías de servicio, apoyo logístico entre otros y el personal administrativo se han unido en una sola voz para exigir el pago de los salarios y demás prestaciones que les adeuda desde hace meses la Clínica El Prado.

Según se ha logrado establecer, EL retraso de los pagos se debe a la nefasta intermediación, innecesaria además, entre PROMOSALUD y SINTRABALBOA, quienes incumplieron en su obligación de trasladar los recursos en su momento con tal de cumplir con el pago de tan incuestionable carga laboral, pagando solamente en el primer bimestre de la susodicha y tortuosa, tristemente célebre contratación irregular; además, argumentan que la Clínica solo prestaba servicios a la EPS COOMEVA y cuando está fue liquidada literalmente, la institución se quedó sin pacientes.

A las entidades estatales del ramo se les solicita tomar cartas en el asunto puesto que ya son millares de seres humanos que literalmente lo han perdido todo producto del abuso al que han sido sometidos por quienes usufructúan, ilegalmente, de los DINEROS PÚBLICOS de la salud, los que se dan lujos estrafalarios, adquieren automóviles de alta gama y viajan al extranjero, Europa, EEUU, Dubái y demás destinos turísticos propios de familias adineradas, lastimosamente éstos personajes lo hacen con recursos que debían destinar para pagar los salarios de los trabajadores de la salud, sin responder ante las autoridades judiciales respectivas, ya sea por connivencia o por vencimiento de términos.

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor, Fabio Monroy Martínez. Abogado, Periodista. Consejero de Derechos Humanos de APCX EMPRESARIAL. Coordinador en Colombia del Servicio Paz y Justicia en América Latina, SERPAJ-AL. Representante legal del Movimiento Sector Organizado en Salud, Movimiento SOS Colombia.