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Por: Jenniffer Rueda Martínez

A propósito de la Semana Santa, reconocida así por la iglesia católica y aprovechada por muchos para realizar lo que no pueden hacer en otras épocas del año, desde descansar hasta cualquier otro tipo de actividad, quiero expresarte en este escrito algo que va más allá de la religiosidad, independientemente de lo que practiques.

Creo que la Espiritualidad es sumamente importante y necesaria para el ser humano, ya que como personas somos maravillosos pero no podemos negar nuestra naturaleza débil y limitante que flaquea ante la prueba, esa que se evidencia sobre todo cuando pasamos por momentos difíciles, esos que nos llevan a los mas profundos extremos de tocar fondo, en esos momentos en que sentimos que la vida nos azota por todos lados y por mas que queremos luchar y perseverar llega ese momento en que sentimos que no podemos más, las fuerzas se nos acaban y nos queremos dar por vencidos, si, es justo ahí cuando es tan útil ahondar en esta área en la que nos permite renunciar a nosotros mismos, a querer que las cosas se hagan a nuestra manera, a no aceptar la realidad, a aferrarnos a personas y cosas que nos enferman y a vivir un momento de aceptación y empezar a dejar obrar a nuestro ser superior, sea cual sea, llámalo Dios, universo, naturaleza, en eso que tu creas pero que te transmita la fuerza y la valentía, ese aliento de vida que te repone y te anima a seguir intentándolo, eso que te falta y que incluso puede hacer la diferencia entre vivir y morir.

Cuando sabes que en ti habita la presencia sobrenatural de un ser con super poderes de hacer posible lo imposible, que puede hacer que tus lagrimas cesen o se convierta el lamento en alegría, que puedas tener paz en la tormenta, que te regale el autocontrol de tus emociones, que te saque de la angustia, y la pre-ocupación y mas bien te invita a ocuparte en buscar una solución, que te ayuda a transformar y comprender el momento por el que estas pasando mas que como algo malo en una oportunidad para ser mejor, definitivamente la experiencia así, se vive de manera diferente. Nadie te dice que por creer en algo o alguien no vas a tener problemas y todo se te va hacer fácil, pero si te da la seguridad y el alivio que vas a tener la actitud y las herramientas para vencer.

Hay muchas personas que se declaran ateas porque no quieren pertenecer a una religión, porque no están de acuerdo con sus imponencias y sus doctrinas, pues bien, la espiritualidad es algo tan amplio que te da la libertad de tener una intima relacion con tu ser superior de la manera como tu mejor la experimentes siempre y cuando esto te traiga crecimiento personal. Te tengo unas propuestas, una de estas es la oración personal, esta no debe ser con palabras rebuscadas, ni con la ropa mas costosa, ni en el lugar mas lujoso, bien lo dice la palabra de Dios en el libro de Mateo 6:6 “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”, así con la misma informalidad y sinceridad con la que hablarías con tu mejor amigo. También te propongo el contacto con la naturaleza, la creación es tan perfecta, tan inmensa y maravillosa que en si misma contiene una fuerza y un poder inagotable que cuando nos detenemos a contemplarla y abrazarla con respeto, esta nos impregna con sus propiedades y es inevitable salir transformados y renovados. Otra manera es hacer por las otras personas lo que te hubiera gustado que hicieran contigo, por medio de esos actos podemos experimentar procesos de liberación y sanación interior. Realizando la lectura de la Biblia o libros de crecimiento personal, cuando tú te amas Dios habita en ti porque Dios es Amor.

Aprovecha esta semana para entrar en tu interior, de vez en cuando y ojalá más seguido, hay que darse la oportunidad de visitar ese lugar y dejar de distraernos con lo externo, lo vano, lo pasajero, da una mirada hacia adentro de ti, vamos, anímate a entrar a limpiar, remover todo, sacar lo que estorba, arrojar fuera la basura eso que no sirve y te daña, conservar lo bueno y abrir espacio a nuevas experiencias. Pase lo que pase te invito a nunca perder la Fe, la Esperanza y la Confianza en el creador.

Feliz semana

«Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo» (Ap 3, 20).

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor. Psicóloga, Jenniffer Rueda Martínez