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Por: Deisy Fernández Orozco

APRENDA A IDENTIFICAR LA DIFERENCIA

Es muy común que algunas personas tiendan a dimensionar el amor, desde el apego y la dependencia afectiva, sin tener en cuenta, que uno de los pilares fundamentales, en la construcción de cualquier tipo de relación, es el respeto, por la individualidad, lo cual implica entender que existen límites y que cada persona tiene el derecho, a hacer uso de su libertad.

En las relaciones de pareja, es prioridad consolidar vínculos afectivos, sin omitir establecer reglas y asumir responsabilidades. Cuando obviamos estos elementos, se corre el riesgo de caer en relaciones turbulentas, en donde el autoritarismo y los sentimientos negativos, pueden acabar con la armonía en la relación,

Es importante tener claridad sobre la diferencia entre los celos y la celotipia, conocer esta información puede marcar la diferencia. Tomar decisiones oportunas, ante cualquier signo de alarma, puede resultar un salva vidas.

Cuando hablamos de celos, se hace referencia, a comportamientos adaptativos, que se dan por el vínculo afectivo con la persona amada, Puede existir el temor a perder a la pareja, pero no se generan pensamientos distorsionados, no hay lugar a las dudas y se respetan las interacciones que se establecen con otras personas.  Los celos terminan siendo respuestas “normales”, ante ciertos eventos. Hacen parte de la esencia del ser humano, es una emoción que aflora, en momentos de vulnerabilidad, pero no trasciende, no hay agresividad, prevalece el respeto. La comunicación, la confianza y la autoestima, juega un papel fundamental.

Todo lo contrario, sucede con la celotipia, (celos patológicos) cuyo comportamiento se caracterizan por ser disfuncional.  Se experimentan emociones negativas, basadas en hechos no reales, producto de la imaginación y de las interpretaciones equivocadas que surgen sin ningún fundamento. Es considerado también como un trastorno delirante irreversible.   La preocupación excesiva y reiterada, sobre la fidelidad y lealtad de la pareja, se convierten en el eje principal de la relación. Se ejercen conductas de control, que pueden llevar a comportamientos agresivos y por ende causar mucho dolor. El amor es concebido desde una perspectiva completamente distorsionada.

De acuerdo a las investigaciones realizadas, es más frecuente en hombres que en mujeres y es posible corroborarlo con las cifras de feminicidios que han venido sucediendo.

Quienes emiten estas conductas, se presume, poseen alguna situación no resuelta en su infancia, posiblemente ausencia de la figura materna, situaciones de abandono, de violencia, o malas experiencias con otras parejas (infidelidades)

El temor a la soledad y al fracaso los hacen extremadamente dependientes del otro. Interpretan la realidad, de una manera distorsionada viendo todo lo que está, a su alrededor como una amenaza, lo cual genera comportamientos exagerados en la supervisión. La baja autoestima, los miedos y la falta de confianza en sí mismo, son algunas de las características que poseen estas personas.

Hay que estar muy atentos y saber interpretar las señales, puede estar usted viviendo una situación similar y no haberse dado cuenta.  Su vida puede estar en peligro, una persona obsesionada no mide las consecuencias de sus actos, actúa por impulso, no hay control de las emociones y la única justificación es el supuesto AMOR.

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor, Deisy Fernández Orozco, Psicóloga, especialista en pedagogía, Formación en psicoterapia, Escritora, Instagram: @Psico_deisy, deisye2012@hotmail.com