Telatiroplena.com, periodismo serio, social y humano

Por: Héctor Hernández Mateus

Al celebrar la segunda fecha, en el año del día del periodista, (la primera fue el 6 de febrero) he creído oportuno hacer un comentario en reflexión, dada la ingrata experiencia vivida, que no es diferente a la que ha sufrido varios amigos afectos del periodismo, solo que por su discreción o no polemizar, han guardado absoluto silencio.

Es deber personal de quienes tenemos el privilegio de trasmitir mediante algún medio, las inquietudes del pueblo-pueblo, o la percepción de evolución de los hechos, decirlo no callarlo y plantear alternativas que favorezcan armonía y desarrollo integral, en la comunidad.

Es una de la misiones de un buen comunicador o columnista, quitar mascaras, ello se logra al decir la verdad. Es cierto que he dicho infinidad de veces sobre tener prudencia, ésa que le falta a muchos directores de medios, con respeto para sí y para los demás, y muy especialmente la utilización de un léxico claro y oportuno en cada tema. 

Cuantos directores de medios de comunicación, actúan como Herodes, que les cortan la cabeza a quienes no están de acuerdo con procederes de verdad y honestidad, posturas contrarias a la moral y la ética, la responsabilidad y la verdad; es decir le cercenan el libre pensamiento y libertad de expresión, convirtiéndolos en esclavos de un sistema monetizado, donde ellos usufrutuan las mieles del erario, en conveniencia personal.   

Igualmente, al tener que recibir órdenes y emitir notas, con epítetos descalificadores, o haciendo editoriales, los mal llamados directores, los convierten en mercenarios de la dignidad y el buen nombre de personajes o gente del común, llegando al perjuicio institucional, donde la democracia es herida; siendo que el buen periodismo es guardián del cumplimiento de la Constitución Nacional, respeto e idoneidad, fundamento democrático, que es el sistema de gobierno en nuestro país.

Por ello hoy, de acuerdo a la Ley 918 de 2004, que tiene por objeto “la adopción de normas legales, con meros propósitos declarativos, para la protección laboral y social de la actividad periodística a fin de garantizar su libertad e independencia profesional”, curso ésta modesta reflexión.  

Se honra el Día del Periodista y Comunicador en conmemoración de la primera publicación de la Declaración de los Derechos del Hombre, realizada el 4 de agosto de 1794 por Antonio Nariño Precursor de la Independencia. 

El periodismo es verdad en la información, sea como opinión, caricatura o fotografía, la ética con responsabilidad en conceptos; el periodismo NO es conveniencia partidista, ni función ególatra para alimentar los más encumbrados caprichos de la vanidad. Utilizar un medio de comunicación para arremeter contra la dignidad de una persona es el acto más bellaco y ruin, similar a disparar ráfagas de violencia, que matan la honra y destruyen, o al menos ponen en duda la honestidad.  

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor. Héctor Hernández Mateus – Cel. 313 350 8411