Telatiroplena.com, periodismo serio, social y humano
Por: Alfredo Felipe Martínez Agamez
Una amiga de mi hermana estaba regalando dos animalitos que acababan de nacer del cruce de una perra lobo y un perro pitbull, mi hija vio la foto y pidió la perrita, mi hijo mayor pidió el perrito. Ambos con unos ojos hermosos y una apariencia encantadora.
Yo me opuse a que mi hija quisiera tener la perrita ya que presentía que a mí me vendría un gasto más. No me hicieron caso y se llevaron la perra a la que bautizaron como Akira Cloe. Un día me llaman que la perra se había salido de la casa y un auto la había atropellado, a lo que me tocó acudir y llevar al animalito a la clínica, mi hija estaba muy preocupada. De inmediato como que hubo conexión entre la perra y yo, siempre en mis visitas a mi hija obligatoriamente también salía al encuentro Akira, afianzó aún más la conexión.
Pero a la perra no le estaban suministrando bases de buena crianza y hacía mucho daño, yo decidí llevarla conmigo a mi casa, y la verdad se convirtió en una gran compañía y llegó a mi vida para regalarme un poco de cariño incondicional que suelen dar los animales.
Cambio mi vida, las levantadas en las madrugadas para darle el paseo, llegar a suministrarle el alimento, limpiar lo ensuciado, pero lo más chévere, fue que para donde yo iba, ahí estaba Akira, en mi estudio, en el patio, en la cocina, me esperaba acostada en la puerta del baño y me recibía con sus saltos, alegrías y su mirada encantadora.
Lastimosamente, debo confesar que yo criticaba a las personas que tienen una relación especial con perros y gatos o cualquier otra mascota, llegue hasta ha denigrar del comportamiento de esos seres humanos que aman a sus mascotas.
Pero como una vez escribí aquí, “Con la misma vara que mides serás medido”, la vida me suministró una dosis de: ¡cállese y aprenda que aquí todos sufrimos y pasamos por momentos extraños!…
El sábado 2 de diciembre, a eso de las 10 am, después de padecer unos cuadros fuertes de intoxicación, diarrea y vómitos, Akira se fue de este mundo. El veterinario me informó que esa categoría de mascotas es muy susceptible a los virus, y son muy delicados, requieren de un cuidado muy grande y cualquier cosa puede ser peligroso.


