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Por: Alfredo Felipe Martínez Agamez

CARIBEÑOS QUE SE DESTACAN EN LA NEVERA

En esta aventura de conocer las historias de caribeños que llegaron a la capital de la república, y han logrado materializar sueños, logros y metas, nos encontramos con Rafael Cuello, un sucreño que tiene en su memoria el sabor del Caribe Colombiano, y es que nuestro maravilloso Caribe, tiene una magia y una sabrosura que el nativo de cualquier rincón del caribe, nunca olvida.

Hablar con Rafa, como lo llaman sus amigos más cercanos, es un placer del “gran carajo”, es de apariencia introvertida, muy cerrado, pero una vez logras conocerle, encuentras, al amigo, al “mamador de gallo”, al que siempre tiene una anécdota, al defensor de derechos humanos, al profesor, al sindicalista, al gran lector y al melómano enamorado por la música cubana y afrocaribeña.

En la lectura, está muy marcado por ese escritor cubano, PADURA, que yo particularmente conocí, por mi gran amigo Gaspar Hernández, Rafa, en su rincón de lectura en Bogotá siempre está acompañado de varios ejemplares de Padura.

El movimiento sindical de los maestros en Colombia, le ha dado mucho, en el ha logrado desarrollarse como pensador, luchador, defensor, y le permitió conocer otros países y aprender de los intercambios en la lucha sindical y el bienestar de los trabajadores y maestros de nuestro país.

Hoy, este sucreño, reconoce que Bogotá es la ciudad de las oportunidades:

“La primera vez que llegué a Bogotá en 1981 para asistir a una Junta Nacional de Fecode, como presidente de la ASOCIACIÓN DE EDUCADORES SUCREÑOS -ADES-, fue impactante, me pareció una ciudad lúgubre, helada, no fría, donde todo quedaba lejos y subirse a una buseta o un bus por la caracas era angustiante y me atreví, en medio del frío intenso que calaba los huesos, expresar que jamás viviría en esta ciudad; cosas de la vida, a la fecha, llevo 37 años radicado en la capital de la República ¡quien lo creyera!

“En la experiencia sindical, fui presidente de la ADES -El Sindicato de docentes de Sucre, mi tierra-, en tres períodos, y a partir de esa experiencia ingresé al COMITÉ EJECUTIVO DE LA FEDERACIÓN COLOMBIANA DE EDUCADORES -FECODE-, desde el 3 de septiembre de 1988 con el cargo de Secretario de Asuntos Internacionales; en esas relaciones con los sindicatos de otros países fue elegido como vicepresidente en el Comité Ejecutivo de la CONFEDERACIÓN DE EDUCADORES AMERICANOS -CEA-, así mismo fui el primer maestro colombiano elegido al Comité Ejecutivo de la INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN -IE- con sede en Bruselas”. Afirma Rafael Cuello.

“Mi vida ha estado dedicada a las causas sociales, acompañando las luchas estudiantiles, cívicas, indígenas, campesinas, magisteriales y populares, he sido la única persona que hasta ahora ha sido elegido integrante del Comité Ejecutivo de FECODE en cinco períodos y hoy continúo orgullosamente en la brega, desempeñándome como asesor de esta gloriosa organización”.

“Siempre he expresado o dicho que Bogotá a pesar de su congestión vehicular o el tráfico, las distancias y el manejo del tiempo, es una ciudad que sí Usted la respeta y aprende a amarla, le da todo: enseñanzas literarias, cultura política, amistades, una gastronomía diversa, cultura y grandes espectáculos, deporte, recreación y, sobre todo, una buena educación”.

Su otra pasión es la música, es un gran estudioso de los distintos géneros musicales del legado afroantillano, esto le ha permito conocer amigos en todo el país, y se presenta en los encuentros de coleccionistas de la música en todo el territorio nacional, su discoteca personal y el sonido exquisito que tiene, lo hacen un afortunado de la vida: “Pero también en Bogotá tuve la oportunidad de desarrollar mi pasión por la música AFROANTILLANA -usualmente llamada salsa- y entrar en una dinámica reconfortante, entretenida, apasionante y, sobre todo, enriquecedora de cultura musical y literaria: el coleccionismo de VINILOS de diámetro 12 pulgadas -conocidos como LP-, 7 pulgadas y 10 pulgadas, y las velocidades de reproducción en el orden, 33 RPM, 45 RPM y, si nos vamos a tiempos anteriores, 78 RPM. Esta pasión de verdad que me llena; pero, sobre todo, algo sublime, enriquecedor territorial y culturalmente, dada la necesidad de viajar a muchos países a intercambiar y buscar acetatos y permitirme interactuar musicalmente, tener la oportunidad de hacerme a una pléyade selecta de amistades, muchos de ellos hoy convertidos en mis panas, mis hermanos”.

Este melómano, sindicalista, maestro, lector y gran amigo, hoy busca llegar al Senado de la República de nuestro país, aspira ocupar una curul en el Congreso, avalado por el Partido Ecologista Colombiano en el Gran Frente Amplio.

Caribeños en la Nevera, dirección Alfredo Felipe, Video de: Lenin Martínez