
Por: LEONARDO FABIO REALES CHACÓN, Personero Municipal de Pereira.
La querendona, trasnochadora y morena hoy está oscura, y no es la penumbra literal, es la que produce la sensación de lo que ha dejado la terrible manifestación de la naturaleza la cual por muy científica y avezada que esté una sociedad puede ser contenida.

Quien pudiera dormir pensando que otra vez un sismo pudiese presentarse, no solo porque la constante de ella, las denominadas réplicas son frencuentes en estos casos, sino por las secuelas sensoriales que nos han ido dejando: temor, angustia y el mismo dolor de ver a propios y estraños padecer con mayor impacto lo que una mañana del 10 de agosto dejó.
Pero a pesar de ello, la tarea de la personeria de Pereria, como faro de los derechos humanos y promotor del valor de la dignidad humana, no ha claudicado; con todo un equipo conformado por delegados, y profesionales de diferentes áreas, distribuidas en diferentes sectores de la ciudad, se procura atender el clamor y exigir organización humanitaria para atender el desastre y sus secuelas.
A diferencia de la infraestructura física de la ciudad que se cayó y sigue cayéndose a pedazos, la personeria lucha por seguir siendo el mástil de apoyo de un barco llamado Pereira.
La gestión humanitaria está por fuera, pretender creer que entre los mismos está la respuesta para más de 450. 000 ciudadanos sería una equivocada percepción; la búsqueda de la respuesta humanitaria es inexorablemente por fuera de la ciudad que hoy sufre y padece.
Es por eso, que desde el ministerio público que representa la personeria en Pereria es que se ha venido articulando con otros organismos externos a la ciudad, en donde hoy solo son espectadores del debacle pero actores importantes para el reverdecer de la perla del otun las ayudas que deben llegar en las siguientes horas para cuando ya las angustias puedas ser controladas y los resultados del desastre dimensionados.
La gestión entonces exige cabeza fría, inteligencia institucional y coordinación con instituciones y asociaciones que junto a la personeria y su equipo logren cubrir esos espacios que por obvias razones las angustias de una administración por muy buen propósito tenga siempre tendrán.


Para ello, ya la personeria de Pereria junto a su personero y equipo de delegados ha ido construyendo un plan de choque que permitirá atender a sectores que por la dinámica de la ciudad no tiene acceso inmediato a las ayudas y atención humanitaria.
Para la personeria, el sector rural del municipio, sus 12 corregimientos serán prioridad junto con los niños y ancianos que por su condición de protección especial deben ser atendidos con total prelación, mientras los demás núcleos siguen recibiendo la atención de las autoridades municipales.
Ojalá que luego que se levanten los escombros de lo que fue la originaria Pereira, la que logró superar el terremoto del año 1999, entre todos, propios y extraños, sean los recuerdos los únicos que mantengan este presente y que volvamos a dormir y despertar viendo que Pereira siguiera siendo la que nos trasnoche no por algún desastre sino por su encanto de morena .

