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Por: Arnulfo Valdivia Machuca

1917, Gaza, Primera Guerra Mundial. El gobierno británico necesita urgentemente una victoria. 16 mil tropas turcas y alemanas esperan a 3 batallones británicos encabezados por Sir Archibald Murray.

Murray reporta esa mañana una victoria “sin resistencia”, pero extrañamente Gaza reporta que no fue tomado por los británicos ¿Quién mintió?  Nadie. En realidad, Murray guió a sus hombres a 80 kilómetros de distancia de los ejércitos turco-alemanes, al campo de batalla incorrecto y tomó el pueblo equivocado. Eso sí, sin resistencia.

La vergonzosa “victoria” británica recuerda las batallas que hoy se pelean en América Latina. Unos pelean la del proteccionismo, otros pelean la del nacionalismo, aquí estamos peleando la de la autosuficiencia petrolera.

Lo curioso es que nuestros gobiernos creen estar ganando. Y claro que ganan, porque están peleando solos y a kilómetros de distancia de la guerra real porque, como Murray, casi todos tienen la brújula averiada.

Ninguno de los temas que estamos peleando acá es la guerra. La nueva guerra mundial la están librando, en otro campo de batalla, China, Corea del Sur, Estados Unidos y Taiwán por una supremacía: la producción de semiconductores.

Basta decir que sin semiconductores o “chips” no funciona ni tu horno de microondas ni tu carro ni tu celular ni los servidores que hoy mueven al mundo. Y ahí, en la producción industrial de semiconductores, que hoy se concentra en 4 empresas, es donde deberíamos centrar nuestras batallas.

Pero no: América Latina está en otras guerras, como ha sido costumbre en los últimos 200 años. Nosotros peleamos por lo que fue y nunca por lo que será. Y claro que ganamos, porque siempre conquistamos el pueblo equivocado.

A menos que los gobiernos latinoamericanos entiendan que una de sus preocupaciones estratégicas debe ser ocupar un lugar en la cadena de producción global de chips, estaremos condenados a lo de siempre: a que nada dependa de nosotros; declarándonos después víctimas de un orden mundial que nos oprime, cuando en realidad seremos consecuencia de nuestras malas decisiones.

Estamos a tiempo de movernos a ese campo de batalla, porque, así como hoy la industria automotriz, la de autopartes y la aeroespacial a nivel global dependen en gran medida de México y Brasil, es importante que una o varias partes de la industria global de semiconductores dependa también de uno o más países latinoamericanos. Esa guerra nos daría viabilidad. En cambio, nuestras guerras actuales dan risa y dan lástima.

Por cierto, al final Sir Archibald Murray y su ejército sí tomaron Gaza, pero sólo cuando días después llegaron al campo de batalla correcto.

Arreglemos la brújula y luchemos guerras que valgan la pena donde realmente se están peleando. Este es el aguerrido consejo de tu castrense Sala de Consejo.

Nota: El contenido de este artículo, es libre, espontáneo y de completa responsabilidad del Autor. @arnulfovaldivia