Telatiroplena.com, periodismo serio, social y humano

Por: Jaime Colpas Gutiérrez, cronista e historiador, profesor pensionado de Uniatlántico, colpasjaime@hotmail.com

Este viernes 26 de junio asistí a una experiencia espiritual y social junto a mi señora Faviana y mi prima octogenaria Edith Caro que personifica el disfraz de “Estercita Forero” en los carnavales, al encuentro de la vicaría del Sagrado Corazón, coordinado por Josefa Alonso con una nutrida asistencia de representantes de distintas iglesias, el cual se efectuó en el moderno y acogedor hogar de las hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, ubicada en la avenida La María (CRA 54) con calle Felicidad (Calle 48), donde hubo primeramente una jornada de alabanzas por un excelso artista religioso, la charla fundamentada de la hermana directora capuchina Yolima Hernández y la intervención relevante del párroco de la iglesia del Sagrado Corazón Jaime Román Sepúlveda.

Tenía una sensación de alegría, porque era la primera vez que ingresaba a este centro donde viven y se educan en los valores cristianos niñas de bajos recursos, ya que desde que nací (30 de octubre de 1958) y crecí en la primera invasión: La Cueva de Montecristo, dónde tenía que pasar por el internado de las monjitas para ir a mi colegio Liceo Técnico Gran Colombia dónde estudié hasta tercero de primaria, ubicado en la calle 48 entre carreras 45 y 46 ya demolido e integrado a la plaza de la Paz, muy cerca al colegio Americano (demolido dónde queda Homecenter) y frente al colegio del barrio Abajo Francisco José de Caldas (demolido e integrado a la Plaza de la Paz) dónde estudiaría hasta quinto de bachillerato.

Hacia el año de 1976 con los cambios de mi adolescencia, recuerdo que por las noches nos sentabámos con varios pelaos de la carrera 59 y la calle 48, entre ellos mi primo Fredy de La Rosa q.e.p.d., en la muralla de la casa de la acera oriental con La María a mirar y a hacerle “sombras” a las jóvenes que desde lejos se refugiaban en sus habitaciones a dormitar en una edificación de dos pisos, por lo que nos reíamos de alegría cuando algunas muchachitas internas como a las nueve de la noche abrían sus ventanas para, supuestamente, hacernos señas, con lo que alimentamos nuestro frenesí platónico.

En el encuentro de la vicaría del Sagrado Corazón ocurrió un hecho muy singular, la participación de la señora Denis Vega Serrano adportas de cumplir sus 86 años y habitante del barrio Abajo, quien desde muy niña ingresó al orfanato de las hermanas Terciarias Capuchinas en 1948, el año del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán, ésta al ser entrevistada nos contó su historia:

“En el año de 1948 tenía ocho años y mi madre me trajo del Carmen de Bolívar y me dejó en el hogar de las Capuchinas. Eran varias las monjas, pero conocí de cerca a la madre superiora Elena de Barranquilla, la primera religiosa capuchina colombiana y fundadora del orfanato.
Ella nos contaba que tuvo un sueño con la comunidad Terciaria Capuchina y le manifestó a su padres que eran personas pudientes de la ciudad de hacerse monja capuchina. Su padre no la aceptó y su mamá tampoco la podía ayudar.
Entonces ella se la ingenió y se fue en un barco desde Puerto Colombia a España y llegó al sitio indicado y cuando se hizo monja regresó a Colombia, y sus padres se alegraron y la ayudaron a conseguir los donantes entre sus amigos pudientes para la apropiación del terreno donde fundaron el orfanato.
En esos tiempos cuando me internaron la entrada era por la calle de Felicidad y dónde está el osario y salón parroquial de la iglesia del Sagrado Corazón era el dormitorio de las monjas y las niñas internas dormíamos en una edificación de dos pisos con balcones orientados hacia La María (Entrevista con Denis Vega Serrano, 26 de junio)”.

Efectivamente la madre Elena nace un primero de diciembre de 1874 en Barranquilla, con el nombre de Gregoria Elena Armenta Calvo. Sus padres -don Agustín Armenta Garrido y doña Elena Calvo- constituían una de las familias de mayor prestancia y posibilidades económicas de la ciudad, y tuvo un hermano ingeniero Joaquín Armenta, quien fue el ideologo escritor y promotor público de la canalización de las Bocas de Cenizas y la construcción del terminal Marítimo en los terrenos y humedales de la isla la Loma de 300 hectáreas; quien después de terminar sus estudios en el colegio del Rosario de Barranquilla, y obtener el título de maestra y profesora de música, vive en su casa familiar los años de la juventud frecuentando los ambientes propios en que se mueve la alta sociedad barranquillera de la época.

El toque de la gracia de Dios, le vino –según ella relató- un día en que entró a la Santa Misa en la Iglesia del Rosario y quedó absorta con la imagen de una niña que se acercó a comulgar (Véase: Panorama Fundade. Monjas Terciarias Capuchinas, fundacionmodalena.blospot.com).

Buscó entonces consejo en el capuchino Eugenio de Carcagente, quien le habló de la Congregación. El 14 de abril de 1903 se embarca desde Puerto Colombia rumbo a España y llega a la Casa de Masamagrell el 15 de mayo en la congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, una institución de la Iglesia Católica fundada por el venerable fraile capuchino Fray Luis Amigó y Ferrer el 11 de mayo de 1885 en el Santuario de Nuestra Señora de Montiel en Valencia España.

El 7 de febrero de 1905 recibe sus primeros votos en la casa de Masamagrell, siendo así la primera religiosa colombiana de esta Congregación y la primera que no era española y el 14 de marzo de 1905 llega nuevamente a Colombia, vía al muelle y ferrocarril a Puerto Colombia, trasladándose el 4 de abril a Riohacha con el resto de la expedición para fundar la primera casa de la Congregación en el país.
Más tarde y en compañía de la Hermana Genoveva de Valencia, emprende un viaje hacia Antioquia, que deja la fundación de la Casa de Yarumal el 29 de diciembre de 1912, de cuya primera comunidad formaría ella parte : (Véase: Panorama Fundade. Monjas Terciarias Capuchinas, fundacionmodalena.blospot.com).

En agosto de 1920 cuando se iniciaban los trabajos de la primera urbanización moderna del país: El Prado con sus amplias avenidas y boulevares, lideradas por los hermanos Karl y Rober Parrish, contiguo al barrio Abajo y el concejo municipal discutía el aumento de las tarifas y la clorificación del viejo acueducto que no podía abastecer a la expansión de la clase pudientes desde el centro y las Quintas hacia el noroccidente y las restante tierras que tenía embotellado el crecimiento de la Arenosa eran fincas urbanas, como Boston de William Laad, El Recreo de Doctor, político y empresario José Francisco Insignares, La Concepción de Federico Luz y Las Delicias de Napoleón Salcedo Cotes que esperaban su valorización para organizarse; la madre Elena y las hermanas Terciarias Capuchinas iniciaron las gestiones para alquilar una casa en el barrio Abajo donde se fundó el orfanato con doce niñas pobres con el nombre de “La Casa de Mis Amores” en agosto de dicho año.

En efecto Gregoria Elena Armenta, la madre Elena quien se había graduado de maestra de música en el colegio del Rosario contó con la solidaridad de las jóvenes artistas de su clase social para recaudar fondos para iniciar la obra de favorecer niñas huérfanas o de padres inmigrantes de bajos recursos cuya población crecía en el sector de Montecristo, cuyos terrenos pertenecían al Doctor Pedro Blanco Soto, padre de Julio E. Blanco fundador de Uniatlántico y que fueron invadidos en su sector oriental desde 1915 con la anuencia del alcalde el General Eparquio González (Diario del Comercio, 3 de noviembre de 1925), por lo cual el periódico El Día de Julio H. Palacio, sábado 27 de noviembre de 1920 reseñó “La Velada de Anoche”:

“El Teatro Cisneros (Carrera 41 entre San Juan y Jesús) engalanado anoche por numerosas damas de la alta sociedad que aplaudieron a los improvisados artistas que con gesto de amor y caridad organizaron la hermosa velada en beneficio de la Orden de Capuchinas de San Francisco de Asis.
De esas piadosas mujeres qué, en el barrio de Mundo Nuevo (Posiblemente un sector despoblado del barrio Abajo conocido como Chambacu, colindante a la empresa Fagrave en la futura vía 40), se proponen fundar una casa donde se adora a “Dios y se curan los males del cuerpo”.
Hubo opera con el teatro lleno ejecutada por el Maestro Luis Uribe y ocupó el piano la señorita Esther S. Freund (En 1976 donó su mansión en el Prado para la fundación del Museo Romántico), interpretando polinaise de Mc Dovel (El Día, 27 de noviembre de 1920)”.

El 19 de marzo de 1922 se mudaron a una casa propia y construyeron el orfanato, para tal empresa contribuyeron las señoras Rafaela Rodríguez de Pérez con el solar ubicado entre la carrera Topacio (Cra.53) y Las Tusas (Cra.54, nombre antiguo de la avenida La Maria) y Luisa de la Hoz con recursos para la obra, ambas amigas de la familia Armenta.

El presbítero Carlos Valiente había gestionado la construcción del templo desde 1915 cuando surgió un grupo pro construcción en la iglesia del Rosario que terminó construyendo una imponente iglesia de estilo neorománico con una cúpula central en 1929 como la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en el barrio Abajo que fue regentada en sus inicios por las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia (Véase: Wikipedia.com).

Sin duda la madre Elena como San Francisco de Asis, su modelo a seguir utilizó su prestancia social y se despojó de su herencia familiar para fundar obras de caridad en beneficio de las niñas desheredadas y donó los terrenos de su propiedad donde funciona el Colegio de La Sagrada Familia de Barranquilla en la calle 72 entre carreras 38 y 39 (1953). Falleció el 21 de julio de 1963 a sus 89 años y 60 de vida religiosa.